lunes, 11 de abril de 2016

Abinader dice en la SIP que no transmisión de video muestra control del Gobierno sobre los medios



El candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, dijo que la no transmisión de un video sobre presuntos actos de corrupción el pasado viernes es una muestra del control, “para nada sutil”,  que tiene el gobierno sobre los medios de comunicación.
Abinader aseguró que en el país se han reducido las voces críticas al Gobierno por los controles y restricciones que pone éste a los medios de comunicación.
El candidato presidencial reiteró sus críticas a la no difusión de su audiovisual en los canales Telesistema 11 y Color Visión,  al firmar la Declaración de Chapultepec en la Reunión Semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se desarrolla desde el viernes en Punta Cana.
Según Abinader, el Gobierno y su estructura mediática intentan establecer un control de los contenidos y de la línea de opinión de los principales medios de comunicación, con una intervención sutil y con constreñimiento económico sobre los medios periodísticos.
Ayer el empresario José Luis Corripio negó que recibiera presión del Gobierno para no difundir el video del candidato presidencial, con el argumento de que el contenido audiovisual poseía entre dos y tres puntos que se podrían considerar como temerarios.

The Boston Globe sitúa a Trump como presidente de EE UU en una portada satírica




El diario estadounidense The Boston Globe ha publicado una falsa portada fechada el 9 de abril de 2017 en la que imagina a Donald Trump como presidente para mostrar lo que supondría, según el rotativo, aplicar su visión "perturbadora" del futuro del país.
"Las deportaciones van a comenzar", "Los disturbios continúan", y "Los soldados estadounidenses rechazan la orden de ejecutar a las familias de los miembros del EI" son algunos de los titulares de esta primera plana ficticia, que pretende proyectar cómo sería la actualidad si el magnate neoyorquino ocupara la Casa Blanca.
Trump sigue a la cabeza en las primarias republicanas por la nominación presidencial, a pesar de que su contrincante Ted Cruz le infligió varias derrotas recientemente.
En los artículos satíricos, Donald Trump se compromete a expulsar a 11,3 millones de inmigrantes clandestinos en dos años.
Otro artículo se refiere a las consecuencias de la imposición de unas tasas aduaneras de hasta el 45% para los productos importados de China y del 35% para algunos productos procedentes de México.
Otra de las piezas habla de la crisis diplomática con China provocada por la decisión de Trump de ponerle a su perro el nombre de la primera dama china, Peng Liyuan.
"No sé por qué se ofende tanto, me encantan los perritos tiernos y me encantan las mujeres. No es como si hubiera tuiteado una foto de un Rottweiler llamado Merkel (la canciller alemana)", fantasea el prestigioso diario.
En el escenario imaginado por The Boston Globe, los mercados reaccionan muy mal a estos anuncios, lo que hace que el índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York pierda un tercio de su valor en tres semanas.
La falsa portada va acompañada de un editorial real titulado "El Partido Republicano debe parar a Trump", cuya visión del futuro de Estados Unidos considera "profundamente perturbadora" y contraria a los valores esenciales de la nación.
Esta visión "necesita una oposición activa y comprometida", explica el editorial. Los republicanos "deben reaccionar de la manera más sensata: poner todos los obstáculos legítimos posibles en el camino de Trump", pide el periódico, que insta a esa formación política a no "conformarse con un candidato igual de radical -y puede que más peligroso-, eligiendo a Ted Cruz".
El diario pide a los líderes republicanos que elijan otra alternativa, como el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan o el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, señalando: "Es mejor perder con principios que aceptar un trato peligroso de un demagogo".

Rousseff, en manos de los diputados





La comisión parlamentaria que analiza si existen méritos jurídicos para iniciar un juicio político contra la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha comenzado hoy una sesión que acabará con una votación crucial para el futuro del proceso.
La comisión, integrada por 65 diputados, deberá votar el informe presentado por el diputado instructor, Jovair Arantes, quien ha recomendado que se avance hacia un juicio contra la presidenta por unas maniobras fiscales consideradas ilegales, pese a la opinión contraria del Gobierno, que califica el proceso de "golpe".
"Este no es el momento de dividir aún más al país", ha manifestado el presidente de la comisión, Rogério Rosso, quien ha instado a todos los diputados a seguir "rigurosamente" lo establecido en la Constitución y lo que dicten sus "conciencias".
Arantes tomará la palabra para ratificar su opinión y luego está previsto que se pronuncie el abogado general del Estado, José Eduardo Cardozo, responsable por la defensa de Rousseff, quien niega que haya fundamentos jurídicos para procesar a la mandataria. Una vez presentada la defensa, tomarán la palabra los jefes de los grupos de los 25 partidos políticos con representación en la Cámara de Diputados y, finalmente, se procederá a la votación, lo que se calcula que puede ocurrir tras unas diez horas de debate.
Si el informe presentado por Arantes es aprobado por una mayoría simple, pasará al pleno de la Cámara de Diputados, que lo votará a lo largo de tres sesiones que se espera que comiencen el próximo viernes y que concluyan el domingo.
Concentraciones de partidarios y detractores
Ante la posibilidad de concentraciones a favor y en contra del proceso, se han instalado vallas de dos metros de altura a lo largo de un kilómetro, entre la sede del Congreso y el inicio de la llamada Explanada de los Ministerios. La céntrica avenida que concentra todos los edificios del poder público en Brasilia ha quedado dividida en dos, para separar las movilizaciones de los partidarios del juicio político y de quienes se oponen.
Todas las proyecciones de la prensa local y los expertos adelantan que el informe de Arantes se aprobará en la comisión, por lo que el proceso debería proseguir en el pleno de la Cámara Baja. En esa instancia, los impulsores del juicio político necesitarán una mayoría calificada de dos tercios (342 de los 513 votos), que hasta ahora está en duda, aunque todos los pronósticos apuntan a una ligera ventaja para la oposición. No obstante, todos los expertos coinciden en que los 342 votos aún no están garantizados, lo que abre un enorme margen de dudas.